Tratamientos toxina botulínica o botox

La toxina botulínica o bótox es el tratamiento por excelencia para tratar las arrugas de expresión. Esta sustancia es un complejo proteínico natural purificado que se infiltra en el rostro a través de microinyecciones prácticamente indoloras, provocando un relajamiento temporal y reversible de los músculos o porciones musculares que originan esa exagerada y continua expresión facial.

Tratamiento antiarrugas con toxina butolínica

Combatir el envejecimiento

Uno de los signos más claros del envejecimiento es la aparición y aumento de arrugas en el rostro. Lógicamente este fenómeno se produce de manera paulatina por el envejecimiento de nuestro organismo o por movimientos faciales repetidos, producidos por las contracturas (a veces exageradas), de los músculos de la cara.

En algunas ocasiones estos músculos se contraen continuamente, aumentando su potencia y dando lugar a expresiones, arrugas o surcos que dan un aspecto envejecido al rostro. La toxina botulínica (también conocida como Botox) se ha demostrado eficaz para paliar el envejecimiento del rostro en millones de pacientes.

¿Para qué tipo de arrugas está indicada la toxina botulínica? 

Su aplicación es común en todo tipo de arrugas de expresión como las arrugas del entrecejo, los surcos pronunciados en la frente o las patas de gallo. Este tratamiento obtiene como resultado una atenuación de las arrugas y líneas de expresión y un rostro de aspecto más relajado y juvenil. Aplicado en el contorno del ojo consigue rejuvenecer la mirada, prevenir la caída del párpado y atenuar las líneas glabelares (líneas del entrecejo).

botox

Antes del tratamiento

Es conveniente realizar un detallado estudio de la mímica del rostro antes de la aplicación, porque no se trata de quitar todas las arrugas sino de dar armonía y eliminar lo negativo.

1. Evaluación y diagnóstico: 

Será necesario hacer una evaluación y un diagnóstico, ya que conocer la historia clínica del paciente es fundamental. El especialista deberá conocer los antecedentes patológicos y la medicación actual; hábitos alimentarios; hábitos tóxicos (tabaco, alcohol…); actividad física; exposición solar y tratamientos estéticos anteriores.

2. Clasificación del paciente:

Clasificaremos al paciente según el fototipo y según su grado de fotoenvejecimiento (tablas III y IV). A continuación mostramos una lista detallada de los casos y tipos de piel.

TABLA III. Clasificación de Fitzpatrick

Tipo I: Se quema fácilmente, nunca se broncea

Tipo II: Normalmente se quema, se broncea con dificultad

Tipo III: A veces se quema, se broncea moderadamente

Tipo IV: No se suele quemar, se broncea con facilidad

Tipo V: Rara vez se quema, se broncea rápidamente

Tipo VI: Piel negra

TABLA IV. Clasificación de Glogau del fotoenvejecimiento25

Tabla botox

3. Consentimiento informado.

En nuestra clínica podrás consultar todos los consentimientos detallados.

4. Plan de tratamiento.

Para finalizar, una vez tenemos todos los datos de la paciente, podemos hacer un plan de tratamiento en el que incluiremos todos los procedimientos consensuados entre el especialista y el paciente, mesoterapia, peeling, láser, toxina botulínica, ácido hialurónico, etc., para obtener el resultado esperado.

¿Cuánto dura el efecto del tratamiento? 

Los resultados visibles se logran a los 4-8 días aunque en ocasiones puede tardar hasta 2 semanas en aparecer. Casi siempre es efectivo de entrada, excepto en algunos casos  (muy pocos) donde hay que efectuar retoques en el marco de los primeros 30 días, son casos muy poco frecuentes de personas a las que la toxina les hace un efecto menor de lo esperado.

El efecto de la toxina botulínica dura de 3 a 6 meses y es un tratamiento seguro y eficaz. A partir de los 6 meses el paciente puede volver a someterse a otro tratamiento y esta segunda vez será más duradera que la primera.

Tratamiento antiarrugas con toxina butolínica_laser2000

¿Con qué frecuencia se realiza el tratamiento?

Las sesiones de tratamiento con Bótox se realizan con un intervalo de 15 a 30 días y posteriormente sesiones de mantenimiento cada 6 o 12 meses en base a la necesidad de cada persona.  Existen estudios de tratamientos que se han repetido a lo largo de 10 años en los que no se han detectado complicaciones ni pérdida de la eficacia.

¿Qué cuidados debo tener después de la aplicación de la toxina?

En las 4 horas posteriores a la aplicación hay que evitar tocarse la cara (habrá que tener cuidado de no frotarse al lavarse después del tratamiento) y tumbarse, para que la toxina inyectada no se difunda hacia zonas no deseadas. Una vez pasadas estas 4 horas, se pueden reanudar las tareas habituales, trabajo, salidas de ocio, etc.

¿Cuáles son los riesgos del tratamiento con Botox?

Apenas ninguno, como mucho hay un riesgo mínimo de alergia. Estadísticamente el 1% de las personas que se han tratado con la toxina botulínica ha sufrido una leve y pasajera caída del párpado superior que suele durar aproximadamente entre 2-3 semanas. En ocasiones puede producirse un pequeño hematoma en la zona de inyección, dolor de cabeza o un hormigueo en la zona. Todo este tipo de alteraciones son totalmente pasajeras y 100% reversibles. La toxina botulínica se ha aplicado a más de un millón de personas que no han sufrido ningún tipo de efectos secundarios.

 

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