ImagenesFacial_750x350_NOV153_Pelling

Peeling significa literalmente “pelar”. Usado para referirse a un tratamiento facial, peeling quiere decir exfoliar las capas más superficiales de la piel para producir una renovación dérmica.

El Peeling Químico es eficaz como despigmentante, atenuador de cicatrices y rejuvenecedor facial o de manos. Este tratamiento renueva las capas superficiales de la piel en diferente grado o profundidad (dependiendo de las necesidades de cada paciente) a través de una exfoliación cutánea con un agente químico específico.

Se realiza para tratar diversas alteraciones de la piel causadas por la acción del sol, la fatiga, el estrés o el envejecimiento natural de la dermis, como son las manchas cutáneas, melasmas superficiales, daños por exposición solar, cicatrices de acné, pigmentación irregular, decoloraciones, foliculitis, estrías y pequeñas arrugas superficiales finas o moderadas.

Es una técnica no invasiva y segura, que aporta luminosidad a la piel y le da un aspecto rejuvenecido y saludable, a la vez que mejora su calidad, provoca una regeneración natural del tejido y aumenta la producción de colágeno y elastina, componentes esenciales para mantener una piel tersa y suave.

El agente químico utilizado en el peeling varía según el resultado que busque el paciente y las necesidades específicas de su piel. La mejor época para realizar el tratamiento son los meses de invierno, para evitar posibles daños ocasionados por la exposición solar. Son necesarias entre cuatro y diez sesiones de tratamiento. En algunas situaciones, los peeling químicos pueden realizarse al mismo tiempo que otros procedimientos médicos.

Share on FacebookTweet about this on TwitterEmail this to someone